La mañana de este sábado 21 de marzo quedó marcada por un intercambio estratégico en San Felipe, donde la Fundación CIEPE —adscrita al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt)— reunió a voceros municipales de consejos campesinos del cacao junto a representantes de instituciones regionales como Fundacite, INIA, INSAI, MAT y la Alcaldía local. El objetivo fue claro: fortalecer la cadena agroproductiva del cacao yaracuyano mediante la integración de saberes científicos y populares.
Ciencia aplicada al campo
El encuentro, realizado en las instalaciones del Ministerio para la Agricultura y Tierras, permitió sentar las bases de una planificación conjunta que busca optimizar tanto los procesos de cultivo como los de postcosecha. La propuesta incluyó la creación de una comisión regional que vincule directamente a investigadores con productores, garantizando que el conocimiento técnico llegue sin intermediarios a las unidades agrícolas.
Este esfuerzo se enmarca en el Vértice 3 de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación “Dr. Humberto Fernández-Morán”, que promueve la aplicación del conocimiento científico como herramienta de soberanía nacional. La iniciativa persigue que la ciencia se convierta en un aliado tangible de los campesinos, respondiendo a necesidades reales del campo y consolidando la producción agroalimentaria como pilar de la economía regional.
Un cacao con proyección
El cacao de Yaracuy, reconocido por su calidad en el mercado nacional, fue el protagonista de la jornada. Los productores coincidieron en que la incorporación de técnicas modernas de cultivo y procesamiento puede elevar aún más su competitividad, abriendo puertas hacia mercados más exigentes. La articulación con instituciones científicas representa una oportunidad para mejorar la genética de las plantas, perfeccionar los métodos de fermentación y secado, y garantizar estándares de calidad que posicionen al cacao yaracuyano como referente.
Dimensión social y cultural
Más allá de lo técnico, el encuentro también abordó la dimensión social y cultural del cacao. Se destacó su papel como símbolo de identidad regional y como motor de cohesión comunitaria. La participación de consejos campesinos reafirmó la importancia de que las decisiones productivas se construyan desde abajo, con protagonismo del Poder Popular.
Proyección futura
Los organizadores anunciaron que estas mesas de trabajo continuarán desplegándose en todo el estado, con el propósito de consolidar una red de productores fortalecida por el conocimiento científico. La meta es que el cacao de Yaracuy no solo mantenga su prestigio en el mercado nacional, sino que escale posiciones en escenarios internacionales.
Cierre reflexivo
La jornada en San Felipe demostró que la ciencia y la tradición pueden caminar juntas hacia un mismo horizonte. El reto ahora será sostener este vínculo en el tiempo, garantizando que cada productor reciba el acompañamiento necesario para transformar su esfuerzo en prosperidad. Si el cacao yaracuyano logra consolidarse como emblema de calidad y soberanía, este encuentro será recordado como el punto de partida de una nueva etapa en la historia agroalimentaria del estado.



