La región occidental de Venezuela se mantiene en estado de alerta tras el fuerte sismo de magnitud 6 registrado el miércoles en Bachaquero, estado Zulia. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) confirmó que durante la madrugada y mañana del jueves se han producido al menos tres réplicas significativas, además de una decena de movimientos menores que sacudieron diversas zonas del país.
🔍 Detalle de los eventos sísmicos
- Sismo principal: Magnitud 6.3, epicentro entre Mene Grande y Bachaquero (miércoles por la tarde).
- Réplicas registradas:
- 4.1 en La Ceiba y Bachaquero (jueves, 2:24 a. m.)
- 5.3 en la misma zona (jueves, 2:55 a. m.)
- 4.3 en horas de la mañana (jueves, 7:28 a. m.)
La vicepresidenta Delcy Rodríguez brindó un balance preliminar de la situación, mientras que las autoridades locales y nacionales han estado monitoreando la evolución de la actividad sísmica. La respuesta de la población ha sido de alarma, especialmente en las zonas más afectadas. En Caracas, al filo de la medianoche, muchos residentes salieron a las calles tras sentir el temblor, por el temor a réplicas de mayor intensidad.
🌍 Impacto en la población
En Caracas, el sismo más reciente provocó que numerosos residentes abandonaran sus viviendas por temor a nuevas réplicas. “Estábamos durmiendo y de repente sentimos que los vidrios crujían. Todos bajamos a la calle a esperar si venía otra réplica”, relató Alicia de la Rosa, habitante de la capital.
🏥 Infraestructura y respuesta oficial
El gobernador de Zulia, Luis Caldera, informó sobre daños estructurales en hospitales y en una iglesia emblemática de Maracaibo, aunque sin reportes de víctimas ni heridos. “Ante este movimiento sísmico no tenemos víctimas, ni heridos”, declaró.
Por su parte, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, aseguró que no se han registrado daños mayores hasta el momento.
📊 Contexto sísmico nacional
Venezuela posee un historial de eventos sísmicos devastadores, como el terremoto de Cariaco en 1997 (73 fallecidos) y el de Caracas en 1967 (283 muertos y más de 2.000 heridos). Actualmente, se estima que cerca del 80% de la población vive en zonas de alta amenaza sísmica, lo que subraya la necesidad de reforzar los protocolos de prevención y respuesta ante emergencias naturales.



