El Centro de Desarrollo para la Calidad Educativa de Yaracuy, con respaldo de la Gobernación, dio inicio esta semana al plan Agosto de Escuelas Abiertas, una iniciativa que transforma las vacaciones escolares en una oportunidad de crecimiento, recreación y fortalecimiento comunitario. El programa abarca 695 planteles distribuidos en los 14 municipios de la entidad.
La directora del Centro, Lenyis Martínez, informó que el plan se organiza por semanas temáticas, cada una con actividades diseñadas para fomentar el desarrollo integral de más de 100.000 escolares y sus familias. Las jornadas incluyen dinámicas deportivas y culturales, paseos turísticos, encuentros ecológicos y formación en valores y conocimientos prácticos.
“No se trata solo de entretenimiento, sino de sembrar conciencia, promover el aprendizaje y fortalecer los vínculos comunitarios”, destacó Martínez.

🤝 Participación intergeneracional y articulación institucional
Diversas organizaciones se han sumado a la iniciativa, entre ellas el Club de Abuelos Juventud Prolongada, Guardianes Patrimoniales, Inparques, la Contraloría del estado Yaracuy y Corpoelec. Esta articulación permite integrar saberes, experiencias y servicios en beneficio de los participantes.
Además, el plan contempla asistencia médica a través del Instituto de Previsión y Asistencia Social para el personal del Ministerio de Educación (Ipasme), así como la garantía del Programa de Alimentación Escolar (PAE), asegurando una nutrición adecuada durante las actividades.
🌱 Voces que inspiran
El estudiante Emmanuel Segura, del Complejo Educativo Juan José de Maya, expresó su entusiasmo por las actividades ecológicas:
“Es emocionante que nos informen sobre la importancia de proteger el medio ambiente. Me siento orgulloso de formar parte de esto”.
Por su parte, Gladys de Azuaje, representante del Club de Abuelos Juventud Prolongada, celebró la experiencia vivida:
“La estamos pasando increíble, aprendiendo, conversando y disfrutando de la música en un ambiente muy agradable”.
Ambos testimonios reflejan el espíritu del programa: promover el aprendizaje intergeneracional, fortalecer los lazos sociales y convertir las escuelas en espacios vivos de encuentro y transformación.



