Chevron podría estar retomando la extracción de petróleo en Venezuela tras un supuesto acuerdo con la administración Trump, así lo asegura el diario The Wall Street Journal. Aún no hay confirmación oficial ni por parte de la Casa Blanca ni de la petrolera. Según el medio, el acuerdo se vincula a negociaciones recientes y liberación de ciudadanos estadounidenses.
El reporte del medio señala que el entendimiento se alcanzó tras conversaciones recientes entre el expresidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, en el marco de negociaciones diplomáticas que también incluyeron un intercambio de prisioneros.
La Casa Blanca no respondió a solicitudes de comentarios, y voceros de Chevron se limitaron a afirmar que la empresa opera en estricto cumplimiento del marco regulatorio y de sanciones vigente.
🔎 Contexto adicional:
- La licencia para operar fue revocada por la administración Trump, tras haber sido otorgada durante la presidencia de Biden.
- Fuentes cercanas a las negociaciones indicaron que no se pagarían regalías ni impuestos al régimen de Nicolás Maduro, aunque los detalles aún son confusos.
- La producción petrolera venezolana, según datos de la OPEP, se ha mantenido entre 900.000 y 1 millón de barriles diarios, con desvíos hacia Asia a través de Malasia.
La administración Trump revocó la licencia de Chevron, otorgada durante la era Biden, para bombear petróleo en Venezuela a principios de este año. La medida fue defendida por críticos acérrimos del gobierno del presidente Nicolás Maduro, incluyendo a Rubio y republicanos clave de Florida en el Congreso, cuyo apoyo Trump necesitaba para su amplio paquete de política interna.
La medida fue criticada por los intereses petroleros, así como por algunos partidarios del MAGA (Madrugador de Nueva York), como Laura Loomer, quien advirtió que entregaría los yacimientos petrolíferos de Venezuela a China y socavaría la influencia energética estadounidense en la región.
Chevron ha planteado desde hace tiempo el mismo argumento, que ha resonado entre los funcionarios de la administración Trump, según personas familiarizadas con las conversaciones.
La decisión de Trump es el último giro en lo que han sido meses de negociaciones conflictivas sobre Venezuela.
Los datos de la OPEP muestran que la producción petrolera venezolana se mantuvo sin cambios entre 900.000 y 1 millón de barriles diarios en junio, después de que las empresas estadounidenses redujeran sus operaciones. Para cubrir esta necesidad, los analistas del mercado petrolero afirman que Venezuela ha desviado más crudo a través de centros de transbordo como Malasia antes de enviarlo a China, a pesar de las advertencias de la Casa Blanca en abril de que podría aplicar aranceles del 25% a los países que importan petróleo venezolano.



