Las autoridades del estado Trujillo informaron que, hasta el momento, no se han registrado fallecidos a causa de las intensas lluvias que afectan la región. Sin embargo, continúan la búsqueda de una persona arrastrada por la crecida del río Motatán.
El corresponsal Alexander González reportó que uno de los principales problemas es la suspensión del servicio de agua potable en varios municipios, debido a los altos niveles de contaminación del torrente.
En el municipio Urdaneta también se presentaron fallas eléctricas tras la caída de postes cercanos al río, los cuales fueron arrastrados por la corriente. A pesar de estos incidentes, las telecomunicaciones se mantienen operativas en la mayor parte del estado.
Para atender la situación, la diócesis de Trujillo habilitó la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, en el municipio Valera, como centro de acopio para recibir agua potable, alimentos no perecederos y otros insumos. El presbítero Francisco Linares indicó que ya salió un primer cargamento de ayuda humanitaria y en los próximos días continuarán los envíos hacia las zonas más afectadas.
Las autoridades estiman que tomará entre uno y dos meses restablecer de forma óptima los accesos hacia los Páramos y otras áreas altamente productivas en la frontera entre Trujillo y Mérida.
Por Unión Radio



