En un nuevo episodio de tensión geopolítica en Medio Oriente, el régimen iraní advirtió este miércoles que atacará todas las bases militares de Estados Unidos en la región si las conversaciones nucleares en curso fracasan y se impone un conflicto armado. La amenaza fue pronunciada por el ministro de Defensa, general de brigada Aziz Nasirzadeh, en un contexto de creciente fricción entre Teherán y Washington.
> “En caso de conflicto, Estados Unidos deberá abandonar la región. Todas sus bases están a nuestro alcance y las atacaremos en cada uno de los países que las acogen”, declaró Nasirzadeh tras una reunión del gabinete, según la agencia estatal Mehr.
Sexta ronda de negociaciones en el horizonte
Las declaraciones del ministro se producen a pocos días de la sexta ronda de conversaciones bilaterales, prevista para celebrarse en Mascate, Omán. Teherán ha confirmado que presentará una contrapropuesta a la oferta realizada por Washington la semana pasada. Mientras tanto, Estados Unidos exige el cese inmediato del enriquecimiento de uranio, una condición que Irán considera inaceptable.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha endurecido su postura, reiterando su disposición a recurrir a la fuerza militar si no se alcanza un nuevo pacto. “Irán se está volviendo mucho más agresivo”, afirmó el martes al referirse al estado actual de las negociaciones.
Capacidad militar y advertencias cruzadas
Nasirzadeh aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes están “plenamente operativas y bien equipadas”, y reveló que la semana pasada se probó con éxito un misil con una ojiva de dos toneladas. También advirtió que, en caso de conflicto, “las bajas de la otra parte serán sin duda más numerosas que las nuestras”.
Desde la revolución de 1979, Irán ha desarrollado una industria militar nacional robusta, en parte como respuesta a los embargos internacionales. Su arsenal incluye misiles con un alcance de hasta 2.000 kilómetros, capaces de alcanzar territorio israelí.
Israel en la mira
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán también advirtió que responderá a cualquier agresión con ataques contra instalaciones nucleares israelíes, las cuales, según afirmó, “permanecen escondidas”.
Israel, aliado clave de Washington, ha instado a tomar acciones militares preventivas contra Irán para evitar que desarrolle armamento nuclear. Teherán, por su parte, insiste en que su programa tiene fines exclusivamente civiles.
Un acuerdo en la cuerda floja
Las negociaciones entre Washington y Teherán, iniciadas el 12 de abril, representan el primer intento formal de restaurar el acuerdo nuclear de 2015, del cual Estados Unidos se retiró en 2018 durante el primer mandato de Trump. Aquella decisión reactivó las sanciones económicas y desató una nueva etapa de confrontación diplomática.



